
Extractos de "El Libro de los Secretos"
DOCTRINA DE LA OSCURIDAD de OSHO
Disuélvete en la oscuridad
Primera técnica con la oscuridad: Bajo la lluvia en una noche
oscura, entra en esa negrura como la forma de las formas.
Hubo una escuela esotérica muy antigua sobre la que puede
que no hayas oído. La escuela se conocía como la escuela de los
esenios. Jesús fue instruido en esa escuela; pertenecía al grupo
de los esenios. Ese grupo esenio es el único grupo en todo el
mundo que concibe a Dios como absoluta oscuridad. El Corán dice
que Dios es luz, los Upanishads dicen que Dios es luz, la Biblia
dice que Dios es luz. La de los esenios es la única tradición del
mundo que dice que Dios es negrura absoluta, oscuridad abso-
luta, una infinita noche negra.
Esto es muy bello; extraño, pero muy bello..., y muy
significativo. Debes comprender su significado; entonces esta
técnica será, muy útil, porque ésta es la técnica usada por los
esenios para entrar en la oscuridad, para fundirse con ella.
Reflexiona. ¿Por qué Dios ha sido simbolizado en todas partes
como luz? No porque Dios sea luz, sino porque el hombre le tiene
miedo a la oscuridad. Este es un miedo humano: nos gusta la luz
y nos asusta la oscuridad, de modo que no podemos concebir a
Dios como oscuridad, como negrura.
Ésta es una concepción humana. Concebimos a Dios como luz
porque nos asusta la oscuridad.
Creamos nuestros dioses de resultas de nuestro miedo. Les
damos forma y configuración. Esa forma y configuración se la
damos nosotros, dice algo sobre nosotros, no sobre nuestros
dioses. Ellos son nuestras creaciones. Tenemos miedo en la
oscuridad, de modo que Dios es luz. Pero estas técnicas
pertenecen a la otra escuela.
Los esenios dicen que Dios es oscuridad, y esto, tiene
substancia. Una cosa, la oscuridad es eterna. La luz viene y va, y
la oscuridad permanece. Por la mañana saldrá el Sol y habrá luz;
al atardecer el Sol se pondrá y habrá oscuridad. Para la oscuridad
no tiene que salir nada, siempre está ahí. Nunca sale y nunca se
pone. La luz viene y va; la oscuridad permanece. La luz siempre
tiene alguna fuente; la oscuridad no tiene fuente. Lo que tiene
alguna fuente no puede ser infinito; sólo lo que no tiene fuente
puede ser infinito y eterno. La luz tiene una cierta perturbación;
por eso no puedes dormir cuando hay luz. Crea una tensión. La
oscuridad es relajación, relajación total.
Pero ¿por qué le tenemos miedo a la oscuridad? Porque la luz
nos parece que es la vida, lo es; y la oscuridad nos parece que es
la muerte: lo es. La vida llega con la luz, y cuando te mueres te
parece que has caído en una oscuridad eterna. Por eso pintamos
la muerte de negro, y el negro se ha convertido en el color del
luto. Dios es luz, y la muerte es negra. Pero éstos son nuestros
miedos proyectados. En realidad, la oscuridad es infinita; la luz es
limitada. La oscuridad parece ser el útero del que sale todo y en
el que cae todo.
Los esenios adoptaron este punto de vista. Es muy hermoso y
también muy útil, porque si puedes amar la oscuridad, ya no le
tendrás miedo a la muerte. Si puedes entrar en la oscuridad -y
sólo puedes, entrar si no tienes miedo-, lograrás la relajación
total. Si puedes fundirte con la oscuridad, estás disuelto, es una
entrega. Ya no hay miedo, porque si te has fundido con la
oscuridad, te has fundido con la muerte. Ya no puedes morir; te
has vuelto inmortal. La oscuridad es inmortal. La luz nace y
muere; la oscuridad simplemente es. Es inmortal.
Para estas técnicas, primero tendrás que recordar que no
debería haber en tu mente ningún miedo con respecto a la
muerte, con respecto a la negrura; de lo contrario, ¿cómo vas a
poder hacer este experimento? Primero hay que abandonar el
miedo. Así que haz algo como paso preliminar, siéntate en la
oscuridad, apaga las luces, siente la oscuridad. Ten una actitud
amorosa para con ella; deja que la oscuridad te toque. Mírala.
Abre los ojos en una habitación oscura o en una noche oscura;
ten una comunión, únete, embébete en una relación. Te
asustarás; entonces estas técnicas no pueden servir de ayuda, no
puedes hacerlas.
Primero es necesaria una amistad profunda con la oscuridad. A
veces, por la noche, cuando todos se hayan ido a dormir,
permanece con la oscuridad. No hagas nada; tan sólo permanece
con ella. Y simplemente permanecer con ella te da un profundo
sentimiento hacia ella, porque es muy relajante. No la has
conocido simplemente debido al miedo. Si no tienes sueño,
encenderás la luz inmediatamente, empezarás a leer o a hacer
algo, pero no permanecerás con la oscuridad. Permanece con ella.
Si puedes permanecer con ella, tendrás nuevas conexiones,
nuevos contactos con ella.
El hombre se ha cerrado completamente contra la oscuridad.
Hubo razones, razones históricas: porque la noche era muy
peligrosa, y el hombre estaba en cuevas o en selvas. De día
estaba más seguro: podía ver lo que le rodeaba, y ningún animal
salvaje podía atacarle; o podía tomar medidas, alguna defensa; al
menos, podía escapar. Pero por la noche había oscuridad en todas
partes y estaba desvalido, así que se asustó; y ese miedo ha
entrado en el inconsciente, todavía tenemos miedo.
Ya no vivimos en cuevas y no estamos a merced de animales
salvajes, nadie va a atacarnos; pero el miedo sigue ahí. Ha ido
muy hondo, porque la mente humana tuvo miedo durante millo-
nes de años. Tu inconsciente no es tuyo propio; es el colectivo, es
hereditario, lo has recibido. El miedo el sigue ahí, y debido a ese
miedo no puedes tener una comunión con la oscuridad.
Una cosa más, debido a este miedo, el hombre empezó a
adorar el fuego. Cuando se descubrió el fuego, el fuego se volvió
un dios. No es porque el fuego sea un dios, sino debido al miedo a
la oscuridad. Durante el día había luz y no había miedo, el
hombre estaba más protegido. Por la noche había oscuridad, así
es que cuando se descubrió el fuego, por supuesto, el fuego se
convirtió en un dios, el más grande. Los parsis aún siguen
adorando el fuego.
La adoración del fuego surgió debido al miedo a la oscuridad.
Por la noche, el fuego se volvió el amigo, el protector, la
seguridad divina.
Ese miedo sigue ahí. Puede que no seas consciente de él,
porque no hay situaciones en las que puedas tomar consciencia
de él; pero un día apaga la luz por la noche y siéntate..., y vendrá
a ti el miedo primitivo. En tu propia casa, empezarás a sentir que
hay animales salvajes alrededor. Habrá algún ruido, y te
asustarás de animales salvajes, merodea algún peligro. Ese
peligro no merodea; está en tu inconsciente.
De modo que primero tienes que sobreponerte a tu miedo
inconsciente, y entonces puedes adentrarte en estas técnicas,
porque estas técnicas tienen que ver con la oscuridad. Y Shiva
está dando todas las técnicas posibles.
Mi propia experiencia con estas técnicas es muy hermosa. Si
puedes hacerlas, son maravillosas. Entrarás en una relajación
profunda que nunca has conocido. Pero primero descubre tus
miedos inconscientes e intenta vivir y amar la oscuridad. Está
llena de dicha. Una vez que la conoces, y una vez que estás en
contacto con ella, estás en contacto con un fenómeno cósmico
muy profundo.
De modo que siempre que tengas la oportunidad de estar en la
oscuridad, y despierto... Porque puedes hacer dos cosas: puedes
encender la luz o te puedes dormir. Ambas cosas son trucos para
huir de la oscuridad. Si estás dormido, entonces no tienes miedo,
porque no estás consciente. O si estás consciente, entonces
encenderás la luz. No enciendas la luz y no te duermas.
Permanece con la oscuridad.
Sentirás muchos miedos. Siéntelos. Sé consciente de ellos.
Tráelos a tu mente consciente.
Vendrán por sí mismos, y cuando vengan, permanece como
un testigo. Desaparecerán, y no tardará en llegar un día en el que
puedas estar en la oscuridad con total entrega, sin ningún miedo.
Puedes estar en la oscuridad abandonándote totalmente.
Entonces sucede un fenómeno muy hermoso. Entonces puedes
apreciar lo que dicen los esenios de que Dios es oscuridad,
absoluta oscuridad.
Bajo la lluvia en una noche oscura, entra en esa negrura
como la forma de las formas.
Todas las formas surgen de la oscuridad y se disuelven en la
oscuridad. Los mundos vienen, son creados de la oscuridad, y
vuelven a la oscuridad. La oscuridad es el útero, el útero cósmico.
Ahí esta la quietud imperturbable, absoluta.
Shiva dice que será bueno hacer esta técnica una noche de
lluvia en la que todo esté negro, en la que haya nubes y no se
vea ninguna estrella y el cielo esté completamente oscuro. En una
noche negra en la que no haya Luna..., entra en esa negrura
como la forma de las formas. Sé un testigo de esa negrura, y
entonces disuélvete en ella. Es la forma de todas las formas. Tú
eres una forma: puedes disolverte en ella.
Cuando hay luz, estás definido. Puedo verte, hay luz. Tu cuerpo
tiene una definición. Estás definido, tienes lindes. Los lindes
existen debido a la luz. Cuando no hay luz, los lindes se
disuelven. En la oscuridad, nada está definido; todo se funde en
todo lo demás. Las formas desaparecen.
Puede que ésa sea una de las causas de nuestro miedo: porque
cuando no estás definido, no sabes quién eres. No se puede ver la
cara, no se puede conocer el cuerpo. Todo se funde en una
existencia sin forma. Puede que ésa sea una de las causas del
miedo: porque no puedes sentir tu existencia definida. La
existencia se vuelve vaga y aparece el miedo, porque ahora no
sabes quién eres. El ego no puede existir indefinido, es difícil
existir como un ego. Uno se asusta. Uno quiere que haya luz.
Contemplando; meditando, fusionándose, será más fácil
fundirse con la oscuridad que fundirse con la luz, porque la luz
establece distinciones. La oscuridad elimina todas las distinciones.
En la luz eres guapo o feo, rico o pobre. La luz te da una
personalidad, una distinción: culto, inculto, santo o pecador. La
luz te manifiesta como una persona distinta. La oscuridad te
envuelve, te acepta...; no como una persona distinta;
simplemente te acepta sin ninguna definición. Estás envuelto y te
fundes con ella.
La oscuridad siempre está haciéndolo, pero como tienes miedo,
no puedes entenderlo. Deja de lado tu miedo y fúndete con ella.
Entra en esa negrura como la forma de las formas.
Entra en esa negrura... ¿Cómo puedes entrar en la negrura?
Tres cosas: una, mira fijamente la negrura. Es difícil. Es fácil
mirar fijamente una llama, cualquier fuente de luz, porque está
ahí como un objeto, enfocada; puedes dirigir tu atención a ella. La
oscuridad no es un objeto; está en todas partes, está por todos
lados. No puedes verla como un objeto. Mira fijamente el vacío.
Está en todas partes; simplemente mírala. Siéntete a gusto y mí-
rala. Empezará a entrar en tus ojos. Y cuando la oscuridad entra
en tus ojos, tú estás entrando en ella.
Permanece con los ojos abiertos cuando estés haciendo esta
técnica en una noche oscura. No cierres los ojos, porque con los
ojos cerrados tienes una oscuridad diferente. Ésa es tuya, es
mental; no es real. No es real. En realidad, es una parte negativa;
no es oscuridad positiva. Aquí hay luz, cierras los ojos y puedes
tener una oscuridad, pero esa oscuridad es simplemente el
negativo de la luz. Igual que cuando miras por la ventana y luego
cierras los ojos, tienes una figura en negativo de la ventana. Toda
nuestra experiencia es de la luz, de modo que cuando cerramos
los ojos, tenemos una experiencia en negativo de la luz y la lla-
mamos oscuridad. No es real, no servirá.
Abre los ojos, permanece con los ojos abiertos en la oscuridad,
y tendrás una oscuridad diferente: la oscuridad diferente que hay
ahí. Mírala fijamente. Sigue mirando la oscuridad. Asomarán las
lágrimas, se te irritarán los ojos, te dolerán. No te preocupes,
sigue. Y en el momento en que la oscuridad, la oscuridad real,
entre en tus ojos, te dará una sensación tranquilizadora muy
profunda. Cuando la oscuridad real entre en ti, te llenarás de ella.
Y esta entrada de la oscuridad te vaciará de toda la oscuridad
negativa. Éste es un fenómeno muy profundo. La oscuridad que
tienes dentro es una cosa negativa; está en contra de la luz. No
es la ausencia de luz; se opone a la luz. No es la oscuridad de la
que habla Shiva como la forma de todas las formas, la oscuridad
real que existe. Le tenemos tanto miedo que hemos creado
muchas fuentes de luz meramente como protección, y vivimos en
un mundo alumbrado. Entonces cerramos los ojos y el mundo
alumbrado se refleja negativamente por dentro. Hemos pedido el
contacto con la oscuridad real que existe, la oscuridad de los ese-
nios, o la oscuridad de Shiva. Hemos perdido el contacto con ella.
Le hemos cogido tanto miedo que la hemos rechazado
completamente. Le estamos dando la espalda.
De manera que esto será difícil, pero si lo puedes hacer, es
milagroso, es mágico. Tendrás un ser enteramente diferente.
Cuando la oscuridad entra en ti, tú entras en ella. Siempre es
recíproco, mutuo. No puedes entrar en ningún fenómeno cósmico
sin que el fenómeno cósmico entre en ti. No puedes violarlo, no
puedes entrar por la fuerza. Sólo si estás disponible, abierto,
vulnerable, y si das paso a que entre en ti algún fenómeno cósmi-
co, entrarás tú en él. Siempre es mutuo. No puedes forzarlo; sólo
puedes permitirlo.
Ahora es difícil encontrar oscuridad real en las ciudades; es
difícil encontrar oscuridad real en nuestras casas. Con la luz irreal
lo hemos hecho todo irreal. Incluso nuestra oscuridad está
polucionada, no es pura. De modo que es bueno ir a algún lugar
remoto sólo para sentir la oscuridad. Vete a un pueblo remoto en
el que no haya electricidad, vete a la cima de una montaña.
Quédate allí una semana para experimentar la oscuridad pura.
Volverás siendo un hombre diferente, porque, en esos siete días
de absoluta oscuridad, surgirán todos los miedos, todos los
miedos primitivos. Tendrás que afrontar monstruos, tendrás que
afrontar tu propio inconsciente. La humanidad entera... Será
como si estuvieras atravesando la totalidad del tiempo, y surgirán
muchas cosas de lo profundo de tu inconsciente. Parecerán
reales. Puede que te asustes, que te atemorices, porque
parecerán tan reales..., y son solamente tus creaciones mentales.
Muchos locos en nuestros manicomios no sufren de otra cosa
que de la erupción de los miedos primitivos que llevan dentro. Los
miedos están ahí; los locos están asustados, atemorizados en
cada momento de sus vidas. Y todavía no sabemos cómo dejar
que se evaporen esos miedos primitivos. Si se puede ayudar a los
locos a que mediten en la oscuridad, la locura desaparecerá.
Pero sólo en Japón trabajan un poco en esa dirección. Se
comportan de manera absolutamente diferente con sus locos. Si
alguien se vuelve loco, psicótico o neurótico, el método japonés
es dejarle que viva aislado durante tres o seis semanas, según
sea necesario en cada caso. Simplemente le dejan vivir aislado.
No va a verle ningún médico, ningún psicoanalista. Le proveen de
comida, se cubren sus necesidades, y se le deja solo.
Por la noche no hay luz; está solo en la oscuridad, sufriendo,
por supuesto; atravesando muchas fases. Se le dispensan todos
los cuidados, pero no se le da compañía. Tiene que enfrentarse a
su propia locura, inmediata y directamente, y en un plazo de tres
a seis semanas, la locura empieza a desaparecer. En realidad, no
se ha hecho nada; simplemente se le ha dejado solo. Ésta es la
única medida que se ha tomado.
Los psiquiatras occidentales se han quedado asombrados. No
pueden entender realmente cómo sucede, porque ellos trabajan
durante años: psicoanalizan, tratan, hacen de todo, pero nunca
dejan al hombre solo. Nunca le dejan que se enfrente totalmente
a su inconsciente interno él solo. Porque cuanta más ayuda le
ofreces, más indefenso le vuelves porque depende más de ti. Y es
una cuestión de un encuentro interno; en realidad, nadie puede
ayudar. De modo que los que saben te dejarán que te enfrentes a
ti mismo.
Tienes que conciliarte con tu inconsciente. Y esta meditación
con la oscuridad absorberá completamente toda tu locura.
Pruébala. Puedes probarla incluso en tu casa. Cada noche,
permanece una hora con la oscuridad. No hagas nada; simple-
mente mira fijamente la oscuridad. Tendrás una sensación de
fusión, y sentirás que algo está entrando en ti y que tú estás
entrando en algo.
Permaneciendo, viviendo con la oscuridad durante tres meses,
una hora al día, perderás toda la sensación de individualidad, de
separación. Entonces no serás una isla; te volverás el océano. Se-
rás uno con la oscuridad. Y la oscuridad es tan oceánica, nada es
tan inmenso, nada es tan eterno, y nada está tan cerca de ti, y a
nada le tienes tanto miedo y temor. Está a la vuelta de la
esquina, siempre esperando.
Bajo la lluvia en una noche oscura, entra en esa negrura
como la forma de las formas.
Mira para que entre en tus ojos.
Lo segundo: túmbate y siente que estás junto a tu madre. La
oscuridad es la madre, la madre de todo. Piensa: cuando no había
nada, ¿qué había?
No puedes pensar en otra cosa que la oscuridad. Si todo
desaparece, ¿qué habrá aún? Habrá oscuridad.
La oscuridad es la madre, el útero, así que túmbate y siente
que estás en el útero de tu madre. Y se volverá real, se volverá
cálido, y tarde o temprano empezarás a sentir que la oscuridad, el
útero, te está envolviendo por todas partes. Estás en ella.
Y tercero, andando, yendo a trabajar, hablando, comiendo,
haciendo cualquier cosa, lleva un parche de oscuridad dentro de
ti. La oscuridad que ha entrado en ti llévala contigo. Al igual que
hablamos de llevar una llama, lleva oscuridad. Y al igual que te
dije que si llevas una llama y sientes que eres luz, tu cuerpo
empezará a irradiar una cierta luz extraña, y los que sean
sensibles empezarán a sentirla, lo mismo ocurrirá con la
oscuridad.
Si llevas oscuridad dentro de ti, todo tu cuerpo, se quedará tan
relajado y calmado, tan sereno, que se notará. Y al igual que
cuando llevas luz dentro de ti algunas personas se sentirán
atraídas a ti, cuando llevas oscuridad dentro algunas personas
sencillamente huirán de ti. Se asustarán y se atemorizarán. No
serán capaces de soportar un ser tan silencioso; les resultará
insoportable.
Si llevas oscuridad dentro de ti, los que le tienen miedo a la
oscuridad intentarán huir de ti; no se acercarán a ti. Y todo el
mundo le tiene miedo a la oscuridad. Empezarás a notar que tus
amigos te están dejando. Tu familia se alterará cuando entres,
porque entras como un estanque de serenidad, y todo el mundo
está agitado y excitado. Les resultará difícil mirarte a los ojos,
porque tus ojos se volverán como valles, un abismo. Si alguien te
mira a los ojos, se mareará, sentirá en ellos semejante abismo
profundo...
Pero tú sentirás muchas cosas. Te resultará imposible
enfadarte. Llevando oscuridad dentro, no puedes estar enfadado.
Llevando una llama puedes enfadarte muy fácilmente, más
fácilmente que nunca, porque la llama puede excitarte. Llevando
una llama te sentirás más sexual que nunca, porque la llama te
excitará, creará pasión. Pero llevando oscuridad dentro de ti,
sentirás que te sucede una profundad asexualidad. No te sentirás
sexual; no te será posible enfadarte fácilmente. La pasión
desaparecerá. No sentirás que eres un hombre o una mujer. Te
parecerá que esas palabras se han vuelto irrelevantes, sin
sentido. Simplemente eres.
Llevar oscuridad dentro todo el día te ayudará muchísimo,
porque entonces, cuando contemples y medites con la oscuridad
por la noche, la oscuridad interna que has llevado todo el día te
ayudará a unirte, la interna vendrá a unirse a la externa.
Y con sólo recordar que llevas oscuridad -que estás lleno de
oscuridad, que cada poro del cuerpo, cada célula del cuerpo está
llena de oscuridad-, te sentirás muy relajado. Pruébalo. Te sen-
tirás muy relajado. Todo en ti irá más despacio. No podrás correr,
caminarás, y tu caminar también será más lento. Andarás
despacio, como camina una mujer embarazada. Caminarás
despacio, con mucho cuidado. Estás llevando algo.
Y sucederá justo lo contrario cuando estés llevando una llama,
andarás más deprisa; más bien, te gustaría correr. Habrá más
movimiento, te volverás más activo. Llevando oscuridad estarás
relajado. Otros empezarán a pensar que eres perezoso.
Cuando yo estaba en la universidad, estuve haciendo este
experimento durante dos años. Me volví tan perezoso que incluso
salir de la cama era difícil. Mis profesores se inquietaron mucho, y
pensaron que me había pasado algo malo, o estaba enfermo o me
había vuelto absolutamente indiferente. Un profesor que me
quería mucho, el rector del departamento, se preocupó tanto que
en los días de los exámenes venía a recogerme a la residencia por
la mañana para llevarme a la sala de los exámenes para que
llegase a tiempo. Todos los días miraba si había entrado en la
sala, y sólo entonces se sentía bien y se iba a casa.
Pruébalo. Es una de las experiencias más bellas de la vida
llevar oscuridad en tu útero, volverse oscuro. Al andar, al comer,
al estar sentado, al hacer cualquier cosa, recuerda: la oscuridad
te ha llenado, estás lleno de ella. Y entonces ve cómo cambian las
cosas. No puedes acalorarte, no puedes estar muy activo, no
puedes estar tenso. Dormirás tan profundamente que los sueños
desaparecerán y andarás todo el día como si estuvieras
embriagado.
Los sufíes han usado este método, una secta específica de
sufíes, y a esos sufíes se les conoce como los sufíes borrachos.
Están borrachos de esta oscuridad. Hacen agujeros en la tierra, y
se acuestan en los agujeros cada noche, y meditan tumbados en
sus agujeros; meditan con la oscuridad, fundiéndose con ella. Y
en sus ojos se verá que están embriagados. Puedes notar en sus
ojos una relajación tan profunda, una vibración tan relajada, que
sólo sucede si estás enteramente embriagado o tienes mucho
sueño. Sólo entonces pueden tener tus ojos esa expresión. Se les
conoce como los sufíes borrachos. Y están borrachos de
oscuridad.
Sacando la oscuridad interna
Segunda técnica con la oscuridad: Cuando no esté presente
una noche lluviosa sin Luna, cierra los ojos y encuentra esta
negrura ante ti. Al abrir los ojos, ve negrura. De este modo los
defectos desaparecen para siempre.
He dicho que si cierras los ojos, la negrura será falsa, así que
¿qué hacer si no hace una noche sin Luna, una noche oscura?, ¿si
hay Luna y hay luz de Luna? Este sutra te da una clave.
Cuando no esté presente una noche lluviosa sin Luna, cierra los
ojos y encuentra esta negrura ante ti.
Esta negrura será falsa al principio. Puedes hacerla real, y el
método para hacerla real es, Al abrir los ojos, ve negrura. Primero
cierra los ojos, ve negrura. Luego abre los ojos, y la negrura que
has visto dentro, vela fuera. Si desaparece fuera, eso significa
que la negrura que has visto dentro era falsa.
Ésta es un poco más difícil. En la primera, llevas a tu interior la
oscuridad real. En la segunda, sacas la falsa; sigues moviéndola.
Cierra los ojos, siente la oscuridad; abre los ojos, y con los ojos
abiertos ve la oscuridad fuera. Así es como sacas la oscuridad
interna falsa.
Sigue desechándola. Llevará al menos de tres a seis semanas, y
luego, un día, de pronto serás capaz de hacer salir la oscuridad
interna. El día que puedes hacer salir la oscuridad interna has en-
contrado la oscuridad interna real. La real la puedes mover; la
falsa no la puedes mover.
Y es una experiencia muy mágica. Si puedes sacar la oscuridad
interna, puedes hacerlo incluso en una habitación alumbrada, y se
esparcirá ante ti un parche de oscuridad. La experiencia es muy
extraña, porque la habitación está alumbrada. O incluso a la luz
del Sol..., si has llegado a la oscuridad interna, puedes sacarla.
Entonces aparece un parche de oscuridad ante tus ojos. Puedes
seguir esparciéndola.
Una vez que sabes que puede suceder, puedes tener oscuridad,
oscura como la más oscura de las noches, en un día totalmente
soleado. Brilla el Sol, pero puedes esparcir la oscuridad. La oscuri-
dad siempre está ahí; incluso cuando brilla el Sol, la oscuridad
está ahí. No puedes verla; está cubierta por la luz del Sol. Una
vez que sabes cómo dejarla al descubierto, puedes hacerlo.
En Tíbet hay muchos métodos como éste. Puedes sacar al
mundo externo cosas del mundo interno. Puede que hayas oído
hablar de una técnica muy famosa; la llaman «yoga del calony.
Hace una noche muy fría, heladora, está nevando, y un monje
tibetano, un lama tibetano, puede sentarse bajo el cielo abierto,
con la nieve cayendo por todas partes, la temperatura bajo cero,
y puede empezar a sudar. Esto es un milagro médico. ¿Cómo está
sudando? Está haciendo salir el calor interno.
Y el frescor interno o el frío interno también se pueden sacar.
Se cuenta que en vida de Mahavira... Nadie ha tratado de
explicarlo hasta ahora. Los jainas piensan que Mahavira
simplemente estaba practicando austeridad; no es así. Se cuenta
que cuando era verano, la estación del calor, y el sol era
abrasador, siempre estaba en algún sitio en el que no había
sombra, árboles, nada en absoluto. Pasaba los días de verano
bajo el sol ardiente, y en invierno encontraba algún lugar fresco,
el más frío: bajo un árbol, un árbol sombrío, o cerca de un río, o
donde estaba helando.
En la estación del frío, encontraba un lugar fresco para meditar,
y en la estación del calor encontraba el lugar más caluroso para
meditar. La gente pensaba que estaba loco, y sus seguidores
piensan que simplemente estaba practicando austeridad. No es
así. En realidad, estaba probando algunas técnicas internas como
ésta.
Cuando hacía calor, intentaba sacar su frío interno; y sólo se
puede sentir por contraste. Cuando hacía frío fuera, sacaba su
calor interno; Y eso sólo se puede sentir cuando hay un contraste.
No era enemigo del cuerpo, no estaba contra su cuerpo, como
piensan los jainas. Ellos piensan que estaba matando su cuerpo,
porque si puedes matar tu cuerpo, puedes matar tu deseo. Esto
es una perfecta tontería. No estaba haciendo nada por el estilo.
Estaba sacando lo interno, y estaba protegido por lo interno. Al
igual que los lamas tibetanos pueden crear calor y pueden sudar
mientras está nevando, Mahavira estaba bajo un sol abrasador y
no sudaba. Estaba sacando su frío interno, y ese frío interno salía
y protegía su cuerpo.
De modo semejante, puedes sacar tu oscuridad interna, y esa
sensación es muy fresca. Si puedes sacarla, estás protegido por
ella: ningún acaloramiento, ninguna pasión te perturbará.
Pruébalo. Estas tres cosas: mira fijamente la oscuridad con los
ojos abiertos y permite que la oscuridad entre en ti. Segundo,
siente la oscuridad como el útero de una madre que te rodea;
vive en él; olvídate cada vez más de ti mismo. Y tercero, lleva un
parche de oscuridad en tu corazón dondequiera que vayas.
Si puedes hacer esto, la oscuridad se volverá la luz. Te
iluminarás mediante la oscuridad.
Cuando no esté presente una noche lluviosa sin luna, cierra los
ojos y encuentra esta negrura ante ti.
Al abrir los ojos, ve negrura.
Ese es el método. Primero siéntela dentro, siéntela tan
hondamente que puedas percibirla fuera. Entonces abre los ojos
de repente y siéntela fuera. Llevará tiempo.
De este modo los defectos desaparecen para siempre.
Y si puedes sacar la oscuridad interna, los defectos
desaparecen para siempre, porque si percibes la oscuridad
interna, te has vuelto tan sereno, tan silencioso, tan incapaz de
acalorarte, que los defectos no pueden permanecer en ti.
Recuerda esto: los defectos sólo pueden existir si eres proclive
a acalorarte, si tiendes a acalorarte. No existen en sí mismos;
existen en tu capacidad de acalorarte. Alguien te insulta, y no
tienes oscuridad dentro de ti para absorber el insulto; te enar-
deces, te enfadas, ardes por dentro, y entonces todo es posible.
Puedes ser violento, puedes matar, y puedes hacer lo que sólo
puede hacer un loco. Todo es posible: te has vuelto loco. Alguien
te alaba, te vuelves loco de nuevo, en el otro extremo.
Hay situaciones por todas partes, y no eres capaz de absorber.
Insulta a un buda: puede absorberlo; simplemente puede
tragarlo, digerirlo. ¿Quién digiere ese insulto? Una laguna interna
de oscuridad, silencio. Tiras cualquier cosa venenosa; es
absorbida. No produce ninguna reacción.
Prueba esto, y cuando alguien te insulte, recuerda que estás
lleno de oscuridad, y sentirás de pronto que no hay reacción.
Pasas por una calle, ves a una mujer guapa o a un hombre guapo,
te excitas.
Siente que estás lleno de oscuridad, de pronto, la pasión
desaparecerá. Pruébalo. Esto está totalmente basado en
experimentos; no hay necesidad de creerlo.
Cuando sientas que estás lleno de pasión o de deseo o de sexo,
simplemente recuerda la oscuridad interna. Durante un solo
momento, cierra los ojos y siente la oscuridad y ve la pasión ha
desaparecido, ya no hay deseo. La oscuridad interna lo ha
absorbido. Te has vuelto un vacío infinito en el que cualquier cosa
puede caer y no volver. Ahora eres como un abismo.
Por eso dice Shiva: De este modo los defectos desaparecen
para siempre. Estas técnicas parecen muy sencillas; lo son. Pero
no dejes de probarlas porque parezcan tan simples. Puede que no
desafíen a tu ego, pero pruébalas de todos modos. Sucede
siempre que nunca intentamos las cosas simples, porque
pensamos que son tan sencillas que no pueden ser verdad. Y la
verdad siempre es simple, nunca es compleja. No hay necesidad
de que sea compleja. Sólo las mentiras son complejas. No pueden
ser simples, porque si son simples serán descubiertas
inmediatamente.
Y porque algo parece simple, pensamos que de ello no puede
resultar nada. No es que de ello no pueda resultar nada; lo que
pasa es que nuestro ego sólo se siente desafiado cuando algo es
muy difícil. Muchas escuelas y muchos sistemas han complicado
sus métodos simplemente debido a ti. No hay necesidad, pero
tienen que crear complejidades, trabas innecesarias, para
hacerlos difíciles y que tú te sientas bien porque tu ego se siente
desafiado. Si algo es muy difícil y sólo unos pocos pueden
hacerlo, entonces sientes: «Ahora sí; esto es lo que hay que
hacer, porque sólo unos pocos pueden hacerlo; raramente puede
hacerlo alguien».
Estos métodos son absolutamente simples. Shiva no te está
teniendo en cuenta. Simplemente está describiendo el método
exacto tal como es; de la manera más sencilla posible, lo más
telegráficamente posible, sólo los requisitos escuetos. Así que no
busques ningún desafío para el ego. Estas técnicas no son para
lanzarte a un viaje de engrandecimiento del ego. Puede que no te
supongan un desafío, pero si puedes probarlas, te transformarán.
Y el desafío no es bueno, porque con el desafío te pones febril, te
vuelves loco.